{"id":25,"date":"2022-04-28T21:55:08","date_gmt":"2022-04-28T21:55:08","guid":{"rendered":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/?p=25"},"modified":"2022-05-08T17:40:24","modified_gmt":"2022-05-08T17:40:24","slug":"el-infierno-del-futbol-italiano-scudetto-63-64","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/2022\/04\/28\/el-infierno-del-futbol-italiano-scudetto-63-64\/","title":{"rendered":"El infierno del f\u00fatbol italiano: scudetto 63-64"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-1-780x470.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Desde 1929, la Serie A del f\u00fatbol italiano prev\u00e9 la posibilidad de dirimir los empates en la clasificaci\u00f3n de la liga mediante la disputa de un partido de desempate en terreno neutral. A lo largo de las setenta y dos ediciones del torneo (durante la Segunda Guerra Mundial, dos temporadas fueron suspendidas) varios descensos se consumaron mediante este procedimiento que multiplica emociones, audiencias e ingresos de todo tipo; sin embargo, solo un equipo puede presumir de haber conquistado un&nbsp;<em>scudetto<\/em>&nbsp;de este modo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-1.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-1-1024x740.jpg\" alt=\"Serie A 1\" class=\"wp-image-390\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Fue en 1964, en el Ol\u00edmpico de Roma y frente a sesenta&nbsp;mil espectadores. Aquella temporada Inter y Bolonia disputaron el \u00fanico&nbsp;<em>spareggio<\/em>&nbsp;por el t\u00edtulo de la historia del calcio. Casi cincuenta&nbsp;a\u00f1os despu\u00e9s, aquella temporada no es reconocida como \u00abla del desempate\u00bb. Aquel a\u00f1o es, y ser\u00e1 siempre, \u00abel a\u00f1o del&nbsp;<em>doping\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El equipo del para\u00edso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o 1963. En Italia iba a gobernar, por primera vez,&nbsp;<strong>Aldo Moro<\/strong>&nbsp;y el f\u00fatbol transalpino cabalgaba con fuerza por Europa de la mano de los equipos lombardos: el Milan acababa de ganar su primera copa de Europa frente al Benfica, en Wembley, y el Inter pretend\u00eda ajustar cuentas con su eterno rival esa misma temporada, de la mano del espa\u00f1ol&nbsp;<strong>Helenio Herrera<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por aquel entonces, ni los millones de Tur\u00edn, ni el poder de Roma parec\u00edan capaces de contrarrestar el&nbsp;<em>catenaccio<\/em>&nbsp;milan\u00e9s, aparentemente imparable incluso en una competici\u00f3n tan exigente como la Serie A. Solo el m\u00e1gico Bolonia del presidente&nbsp;<strong>Dall\u2019Ara<\/strong>&nbsp;y el entrenador&nbsp;<strong>Bernardini<\/strong>&nbsp;ofrec\u00eda algo diferente a los aficionados: un f\u00fatbol alegre y brillante apoyado en jugadores sobrados de talento como&nbsp;<strong>Bulgarelli<\/strong>,&nbsp;<strong>Fogli<\/strong>,&nbsp;<strong>Nielsen<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>William Negri<\/strong>. Fue el propio&nbsp;<em>dottore<\/em>&nbsp;Bernardini, depositario por aquel entonces de un apodo que se ha mudado para muchos a\u00f1os al motociclismo, quien, a pesar de su habitual contenci\u00f3n ante los medios, defini\u00f3 a su equipo para la posteridad: \u00ab<em>Cos\u00ec si gioca solo in paradiso<\/em>\u00bb. Con el resto de los equipos a mucha distancia del Inter y el Milan, la infinita pasi\u00f3n futbol\u00edstica italiana cav\u00f3 sus trincheras y, mientras en el norte se dirim\u00eda una guerra civil deportiva, el resto del pa\u00eds se encomendaba al milagro bolo\u00f1\u00e9s. A comienzos de 1964, el equipo de la Emilia-Romagna hab\u00eda hecho mucho m\u00e1s que mantener el paso de la&nbsp;<em>city<\/em>&nbsp;financiera italiana: pasado el ecuador de la liga, el Bolonia era l\u00edder en solitario de la Serie A.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un conflicto extradeportivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><a href=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-2.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-2-223x300.jpg\" alt=\"Serie A 2\" class=\"wp-image-391\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A punto de comenzar la primavera, parec\u00eda que, como m\u00ednimo, hab\u00eda tantas alternativas futbol\u00edsticas como pol\u00edticas, algo por otra parte habitual en la tumultuosa pen\u00ednsula de la bota. En la vig\u00e9simo tercera jornada de liga, el Bolonia visitaba San Siro con un punto de ventaja sobre su perseguidor, el Milan, y dos sobre el Inter. El equipo de Bernardini, que afrontaba el partido como una aut\u00e9ntica prueba de fuego, se impuso a su inmediato perseguidor con su caracter\u00edstico juego alegre y regres\u00f3 a Bolonia sinti\u00e9ndose capaz de ser campe\u00f3n. Sin embargo, una semana despu\u00e9s del partido en Mil\u00e1n, una bomba informativa sacudi\u00f3 toda la Italia deportiva: los peri\u00f3dicos milaneses, entre los que se encuentran los principales medios deportivos del pa\u00eds, hablaban de varios positivos por&nbsp;<em>doping<\/em>&nbsp;en el Bolonia 4 \u2013 Torino 1 que se hab\u00eda disputado un mes antes. Toda Italia sinti\u00f3 la noticia como un abuso de poder y reaccion\u00f3 con una indignaci\u00f3n amplificada por la extendida creencia de que eran precisamente los equipos milaneses quienes hab\u00edan abrazado con m\u00e1s fervor la doctrina del&nbsp;<em>doping<\/em>. Los desequilibrios regionales tradicionales alimentan la furia y, en Bolonia, cientos de personas bloquearon la autopista hacia Mil\u00e1n mientras los&nbsp;<em>tifosi<\/em>&nbsp;m\u00e1s radicales patrullaban las calles quemando los coches de matr\u00edcula lombarda que encontraban a su paso. Mientras, las fuerzas del orden solo pudieron contemporizar porque, en Italia, como en Espa\u00f1a, los des\u00f3rdenes deportivos est\u00e1n mejor considerados que los pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia se fue desgranando y el resto de Italia tom\u00f3 r\u00e1pidamente posiciones: al menos cinco jugadores, todos ellos del Bologna FC, hab\u00edan dado positivo por consumo de anfetaminas en los controles realizados tras el encuentro. Pr\u00e1cticamente sin soluci\u00f3n de continuidad, la federaci\u00f3n emiti\u00f3 un veredicto tan extra\u00f1o como fulminante y castig\u00f3 leve pero estrat\u00e9gicamente al club rest\u00e1ndole los dos puntos correspondientes a la victoria ante el Torino e imponi\u00e9ndole un punto adicional de sanci\u00f3n; adem\u00e1s, perdon\u00f3, en una decisi\u00f3n enormemente controvertida, a los cinco jugadores implicados y finalmente dej\u00f3 caer todo el rigor de su arbitrariedad sobre el respetado entrenador bolo\u00f1\u00e9s, que result\u00f3 suspendido durante 18 meses. Nadie qued\u00f3 satisfecho y lo que restaba de campeonato se convirti\u00f3 en una guerra deportiva y social sin cuartel entre la ciudad de Mil\u00e1n, cuya prensa parec\u00eda desear la victoria de cualquiera de sus dos equipos y el centro-sur de Italia, alineado tras el liderazgo de Bolonia.<\/p>\n\n\n\n<p>La actividad en los despachos era fren\u00e9tica: tres abogados emilianos decidieron recurrir a la justicia ordinaria local, que gestion\u00f3 las diligencias sospechosamente r\u00e1pido y retir\u00f3 a los jugadores implicados del alcance de los tribunales deportivos, privados de la posibilidad de realizar un contran\u00e1lisis. Posteriormente, en paralelo a la reacci\u00f3n deportiva del equipo, aferrado al cada vez m\u00e1s popular&nbsp;<em>walkie-talkie<\/em>&nbsp;de Bernardini, los representantes del Bolonia denunciaron que la cadena de custodia de las muestras no fue respetada y que, seg\u00fan la legislaci\u00f3n, eso era motivo m\u00e1s que suficiente para desestimar las pruebas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto, las miradas de los hinchas se fijaron en el domingo de resurrecci\u00f3n de 1964, para el que estaba programado un Bolonia \u2013 Inter. Los peri\u00f3dicos se afanaron en vender su temor a un estallido de violencia con titulares del tipo: \u00ab<em>Pasqua di sangue<\/em>\u00bb (Pascua de sangre). Sin embargo, el d\u00eda de autos, el gran Inter de Mil\u00e1n de Helenio Herrera, que viv\u00eda uno de los momentos m\u00e1s dulces de su carrera, venci\u00f3 en el feudo bolo\u00f1\u00e9s en medio un clima tenso pero contenido. La reacci\u00f3n del equipo del para\u00edso deber\u00eda llegar del modo m\u00e1s mundano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El f\u00fatbol no es una cuesti\u00f3n de vida o muerte. Es mucho m\u00e1s que eso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright\"><a href=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-3.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-3-300x221.jpg\" alt=\"Serie A 3\" class=\"wp-image-392\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Una frase tan exagerada y, al mismo tiempo, tan dolorosamente cierta, ten\u00eda que haber echado a andar en la ciudad de Liverpool. Fue el m\u00edtico&nbsp;<strong>Bill Shankly<\/strong>&nbsp;quien la pronunci\u00f3, exponiendo de forma certera el descomunal alcance que el deporte rey ten\u00eda y tiene en Inglaterra. Si hay alg\u00fan otro pa\u00eds europeo en el que el f\u00fatbol tenga un seguimiento parecido al de las islas, ese es seguramente Italia. En mayo del 64 el primer gobierno de Aldo Moro comenzaba a dar signos de fatiga y los abogados del Bolonia ten\u00edan acorralada a la Federaci\u00f3n. Aunque la justicia deportiva trataba de permanecer fiel a los estamentos puramente deportivos, finalmente no ten\u00eda m\u00e1s remedio que respetar la primac\u00eda de los tribunales ordinarios: no hab\u00eda garant\u00edas suficientes para condenar al Bolonia por dopaje y, por lo tanto, se retiraban todas las sanciones.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, los tramposos recuperaban la virtud y los&nbsp;<em>tifosi rossobl\u00f9<\/em>&nbsp;ve\u00edan confirmadas sus sospechas en torno al complot milanista. Las acusaciones impresas recorr\u00edan la pen\u00ednsula mientras, sobre el c\u00e9sped, el Milan se descolgaba definitivamente y el Inter trataba de cerrar contra corriente el apartado dom\u00e9stico de un a\u00f1o inconmensurable: al final de la temporada 63-64, la escuadra de Helenio Herrera se hab\u00eda proclamado campeona de la Copa de Italia y estaba clasificada para la final de la Copa de Europa. A pesar de ello, los tribunales le negaban al Inter la posibilidad de alzar un nuevo trofeo que, matem\u00e1ticamente, ya hab\u00eda conquistado. Con el torneo finiquitado, Bernardini regresaba a su querido banquillo con un empate a puntos restituido en los despachos y un&nbsp;<em>spareggio<\/em>, el primero de la historia del&nbsp;<em>calcio<\/em>, en el horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>El Internazionale Milano vio at\u00f3nito c\u00f3mo en su camino hacia la triple corona surg\u00eda un nuevo obst\u00e1culo que entorpec\u00eda, adem\u00e1s, su planteamiento de la final europea ante el Real Madrid. El presidente interista lleg\u00f3 a proponer duplicar el t\u00edtulo de liga pero Dall\u2019Ara se neg\u00f3 rotundamente: el Bolonia prefer\u00eda el desempate.&nbsp;<strong>Angelo Moratti<\/strong>&nbsp;alarg\u00f3 la negociaci\u00f3n en un intento de ganar tiempo de recuperaci\u00f3n para su equipo, que venci\u00f3 por primera vez al campe\u00f3n espa\u00f1ol y le dio a Helenio Herrera y&nbsp;<strong>Luis Su\u00e1rez<\/strong>&nbsp;su primera Copa de Europa.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><a href=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-4.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lasoga.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Serie-A-4-283x300.jpg\" alt=\"Futbol. Luis Suarez\" class=\"wp-image-393\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Inmediatamente, el Inter desbloque\u00f3 las negociaciones: rebosante de confianza, el club lombardo se sent\u00eda capaz de cerrar su triplete en un desempate que finalmente se fij\u00f3 para el 7 de junio en el Ol\u00edmpico de Roma. Sin embargo, a punto de cerrarse el acuerdo, un nuevo acontecimiento termin\u00f3 de convertir la temporada en una tragedia griega: el 3 de junio del 64 el Presidente D\u2019Allara, al que sus m\u00e9dicos hab\u00edan desaconsejado asistir a las negociaciones, muri\u00f3 en Mil\u00e1n en brazos de su hom\u00f3logo interista.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte del presidente m\u00e1s importante de la historia del Bolonia fue el \u00faltimo acto del nudo del campeonato. La plantilla del Inter supo la fecha del desenlace poco despu\u00e9s de culminar la celebraci\u00f3n de su gran t\u00edtulo europeo; los jugadores bolo\u00f1eses, mientras tanto, recib\u00edan la noticia de la muerte de su presidente al mismo tiempo que le\u00edan en la prensa una serie de dur\u00edsimas acusaciones que insinuaban que la muerte de D\u2019Allara se hab\u00eda debido a la impresi\u00f3n que provoc\u00f3 en su viejo coraz\u00f3n el intento de Moratti de comprar el partido. Cuatro d\u00edas m\u00e1s tarde, se jugar\u00eda en Roma un desempate futbol\u00edstico, social y nacional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la tierra prometida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 7 de junio Roma amaneci\u00f3 bajo un agradable sol que, para la hora del partido, se hab\u00eda vuelto insoportable. Los sesenta&nbsp;mil aficionados presentes en el Ol\u00edmpico se proteg\u00edan del calor como pod\u00edan mientras discut\u00edan sobre las posibles variantes t\u00e1cticas del partido. Pocos imaginar\u00edan que aquel d\u00eda el equipo del para\u00edso iba a decidir convertirse en un conjunto cualquiera para ganar su liga so\u00f1ada.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia del Inter era sobradamente conocida: Helenio Herrera alardeaba abiertamente de que su Inter no necesitaba cambiar de t\u00e1ctica durante los partidos porque su esquema serv\u00eda para enfrentar cualquier situaci\u00f3n: parapetado en su \u00e1rea, su equipo trataba de robar en su propio campo y jugar r\u00e1pido con sus puntas, aut\u00e9nticos especialistas al contrataque. Nadie esperaba, en cambio, que el Bolonia, m\u00e1s instintivo y heterodoxo, sacrificase un atacante para introducir un defensa m\u00e1s en el once inicial con la intenci\u00f3n de traicionar su esencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La maniobra de Bernardini fue un todo o nada: de haber salido mal, le habr\u00eda causado un desprestigio eterno; sin embargo, la copa de campe\u00f3n de liga de la temporada 63-64 descansa en Bolonia y la estrategia pas\u00f3 a la historia del club como una genialidad cimentada en el cansancio f\u00edsico y mental de un Inter exhausto que no soport\u00f3 ni el calor ni las celebraciones acumuladas. En un desempate propio de ese f\u00fatbol lento que era el anterior a la naranja mec\u00e1nica, el Inter trat\u00f3 de perseguir con las pocas energ\u00edas que le quedaban un t\u00edtulo por el que su rival sent\u00eda que hab\u00eda dado una vida.https:\/\/www.youtube.com\/embed\/qm9tyRNTGb8<\/p>\n\n\n\n<p>Fogli y Nielsen marcaron los dos tantos que permiten al Bolonia presumir de ser el \u00fanico club italiano que ha ganado una liga en un partido de desempate. Fue el desenlace final de una temporada convulsa que acab\u00f3 por hacer llorar al&nbsp;<em>dottore<\/em>&nbsp;Bernardini, que abandon\u00f3 desconsolado el terreno de juego mientras sus jugadores celebraban la victoria con su afici\u00f3n. Dejaba tras de s\u00ed una sanci\u00f3n, una redenci\u00f3n y la muerte de un buen amigo. Quiz\u00e1, en la soledad del vestuario, pudo liberarse de una peque\u00f1a parte del peso de un maravilloso \u00e9xito que los derrotados, la prensa y la pol\u00edtica nunca le dejar\u00edan abandonar completamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 1929, la Serie A del f\u00fatbol italiano prev\u00e9 la posibilidad de dirimir los empates en la clasificaci\u00f3n de la liga mediante la disputa de <a href=\"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/2022\/04\/28\/el-infierno-del-futbol-italiano-scudetto-63-64\/\" class=\"btn btn-link continue-link\">Continue Reading<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-25","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-equipos-historicos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26,"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25\/revisions\/26"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elbastondenasazzi.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}